El informativo estrella de la televisión pública española (TVE) incluye en sus titulares de portada que Pep Guardiola no pudo dirigir el entrenamiento del Barcelona porque padecía lumbalgia. Los otros titulares hablaban de matanzas en Libia, el plan de choque contra la crisis energética o la última hora sobre la corrupción política. Teniendo en cuenta que la lumbalgia no es el ébola, ni tan siquiera la peste porcina, sino el tradicional dolor de espalda, la elección del encabezamiento parece cuando menos… excesiva. ¿Por qué decaen los informativos, hasta límites insultantes para la inteligencia, cuando se habla de deporte (y de cultura y espectáculos)?
Porque los seguidores del fútbol somos gilipollas. Nos conformamos con cualquier chorradica, nos quedamos en la anécdota, rechazamos la reflexión, evitamos pensar. El balón, cuatro patadas, unas birras, algún que otro eructo… y como nuevos. El fútbol es el retorno a Atapuerca, al homínido encorvado y peludo, de cerebro pequeño, pene morcillón y ventosidades sonoras, cuya capacidad de análisis acaba una vez satisfechas sus necesidades básicas. El fútbol es la vuelta a nuestras raíces. El fútbol siempre está ahí, y nunca te pide nada.
En La Sexta arrancan diciendo que Pep tiene “una espalda que parece un xilófono descolocado”, para inmediatamente después asegurar que esa noche, frente al Valencia, estará “más tieso que una farola”. Lo que viene siendo información de calidad.
El calendario de Liga favorece al Barsa y perjudica al Real Madrid. Durante toda esta semana los informativos analizan esta teoría, lanzada por el entrenador blanco para desviar la atención de los malos resultados de su equipo. “Y José Mourinho cogió su fusil”, aseguran en La Sexta. En el mundo del furgol el acceso a las armas es libre y gratuito: “Mourinho interpreta el papel de gilipollas de forma extraordinaria”, aseguró Javier Sardá en el programa El Matí de Catalunya Radio. “Me deja alucinado cómo alguien puede desvariar tanto y montarse tales excusas”, dijo Jaume Roures, el dueño de la baraja.
“Se juega cuando el señor Roures quiere. No puedes quejarte de quien cobras” sentenció Ángel Torres, presidente del Getafe, hombre lúcido que sabe perfectamente quién manda en esto del furgol: la televisión.
1 comentarios:
guaiii mola tu pagina :)
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