viernes, diciembre 18, 2009

El Abuelito.

Todos conocemos al abuelito. Esa persona mayor afable y carismática que, como un niño chico, produce ternura con sus arrugas e inocencia patológica.

Hoy se me ha ido mi abuelito. ¿Y qué quieres que te cuente de él? Para la humanidad no ha sido un superman. No ha cambiado el rumbo de la HIStoria. No ha dejado una huella imborrable en la memoria de los hombres.
No era mejor que tú.
Ni que tú tampoco.
Era lo que era: Mi Abuelito.

Duro de moyera y con una anécdota siempre en la lengua, hizo que nuestro lado más humano floreciera a la vez que su Alzheimer. Sufrió y sufrimos con él. Rió y reímos con él. Nunca lloró, pero hoy le lloramos. Es cierto, nos hizo más humanos.
Provocó nuestra simpatía y empatía con sus delirantes conversaciones. Con sonrisa permanente y la mirada fija en el horizonte, nos hizo caminar a su lado en su mundo imaginario creado por su mente ya deteriorada. Se hizo querer como nunca antes se dejó, y aprendimos y comprendimos que una enfermedad deja desnudo incluso a un militar gallego, haciendo de una persona otra totalmente diferente, pero nunca mejor.

Al abuelo lo perdimos hace ya algunos años, pero aún nos quedaba el abuelito. Y hoy, pobre, se fué tan plácidamente como muchos ya quisieran despedirse.

Luchó para que a su familia no le faltase de nada en tiempos difíciles: Fué nuestro superman particular.
Soy su descendiente y a él le debo parte de mi vida: Hizo posible que YO tuviera HIStoria.
Hoy nos ha dejado a todos, pero nosotros sus allegados no le podremos olvidar jamás.

Un besito abuelo. Un besito abuelito.
Adiós, Caballero de Telpa.

1 comentarios:

Ola Na Tungee dijo...

Yo nunca he entendido estas pérdidas como tales. Esta gente que parece haber estado hecha de otra pasta, es la que, como bien dices, nos hace más humanos. Y a partir de ahora, con el tiempo, verás que cada vez tendrás más cosas de él, en tu carácter, en tus gestos... Quizás ya lo sabrás, pero poco a poco verás que cuanto más tiempo pasa, más se acortan las distancias y te parecerás más a él, porque lo que te ha enseñado, directa o indirectamente, no lo vas a perder nunca.

Mucho ánimo. Mientras lo recuerdes seguirá estando ahí.

lagatakosmika